330 REGIONALISMO Y NACIONALISMO EN EL ARAGÓN PREAITONÓMICO (1978-1983) totalmente resentida. Además coincidió con un momento en el que yo estaba en Madrid, como diputado. Prácticamente me quedé incomunicado, porque los contactos que yo tenía eran principalmente los que habían abandonado. Uno de nuestros problemas había sido el análisis que se había hecho de nuestros resultados, en el que se apuntaban las tres principales solucio- nes. No se tenía en cuenta que éramos el único partido de la FPS que había logrado representación, lo cual se tenía que haber interpretado como un auténtico éxito. —¿Llegó el PSA a pronunciarse como partido nacionalista o a consi- derar a Aragón una nación? — El PSA que sobrevivió a la unión con el PSOE se proclamó nacionalista, con un manifiesto que redacté yo mismo. — Después de la fusión con el PSOE de parte de la militancia el pri- mer acto político del partido será presentarse a las elecciones de 1979 con el Partido Socialdemócrata Aragonés, lo cual no fue muy entendido por elec- torado y antiguos militantes. ¿No se trataba de una gran incoherencia, siendo que una de las "acusaciones» que se hacían frecuentemente al PSOE era la de ser un partido socialdemócrata? — Entonces no teníamos ni sede. Lo hicimos porque conocíamos a algunas personas, como Santiago Lorén, por su participación en actos como los de Caspe de 1976. Nos juntamos por tener una articulación, aun- que lo debatimos dentro del partido y estuvimos a punto de no presentar- nos, algo que nos hubiera hecho desaparecer en la práctica. Fue el empuje de gentes como Chamorro, Aguirre, Romanos y tan- tos otros los que me apoyaron para seguir con el proyecto del PSA y los que se resistieron a su desaparición después del congreso de unidad de 1978. Este esfuerzo tenía como handicap los once millones de deudas ava- ladas por personas que se habían pasado al PSOE. Otra de las primeras cosas que hicimos fue ponerle un pleito al PSOE por utilizar nuestras siglas sin nuestra aprobación. Yo continué con mi función de diputado, entre otras cosas para mantener la llama del partido y para que saliera en los medios, que se viera que seguíamos existiendo. El hecho de que me nombraran para la Diputa- ción Permanente de las Cortes me impidió que pudiera participar en la campaña electoral del 79. — La coalición con el PSDA, ¿Se repitió en las municipales?