r: o i 361 LA DIMENSIÓN MEDIOAMBIENTAL: PANORÁMICA Y PROPUESTAS DE INTEGRACIÓN Con toda seguridad hay que añadir un dato que tampoco puede pasar desaper- cibido, como es, lógicamente, la novedad del fenómeno, su escasa tradición jurídi- ca, cuando menos jurídico-pública, y, por consiguiente, la falta de suficiente aten- ción —y de atención madura y pausada— por parte de la doctrina. La asistematicidad del Derecho turístico o de la legislación turística, incluso la propia dificultad de formular con exactitud un concepto unitario de ésta, deriva precisa- mente del hecho de ser una legislación sin historia y una legislación poco conoci- da, dispersa y fragmentaria que incluye una gran cantidad de materias diversas. A pesar de algún intento, fueron seguramente estas limitaciones las que condujeron al ocaso de esta naciente disciplina y a su falta de atención doctrinal, en particular en la vertiente jurídico-pública o institucional, lo que en España resultó potencia- do y acabó siendo rematado con ocasión del cambio constitucional. Mucho más intensa, continuada y extensa ha resultado la atención prestada al fenómeno turístico desde otras ramas de las ciencias sociales no aquejadas de tales limitaciones doctrinales primero ni bloqueadas por las exigencias constitucionales después, como atestiguan las obras de economistas, de geógrafos e incluso de sociólogos, que no en vano fueron después, nuevamente, los que primero volca- ron su atención sobre los aspectos medioambientales del turismo. La concentración de esfuerzos en sede jurídico-política y constitucional que requirió el proceso vivido en nuestro país a finales de los años setenta, así como la puesta en marcha de los grandes principios políticos democráticos y el despliegue normativo del programa constitucional, alejó por completo al turismo del panora- ma jurídico. Por otra parte, también se ha señalado el cambio de escenario o la transforma- ción a la que se ha asistido, por la pura lógica de las cosas. Las consecuencias que ha tenido el "efecto multiplicador" del turismo en la legislación sec torial han supuesto, sobre todo, un redimensionamiento al alza de los aspectos sectoriales en los que inciden las actividades turísticas, como son los urbanísticos, los demania- les (singularmente, los costeros), los de espacios naturales protegidos, etc. (ESTE- VE, 1998). Estos pasaron a ocupar el primer plano, con toda naturalidad, en una perspectiva vertical de tratamiento unitario del recurso o de la infraestructura en cuestión, en detrimento del enfoque sustantivo u horizontal del turismo. Ambas visiones confluyen, sin embargo, y quedan igualmente fortalecidas en las leyes autonómicas de turismo que van apareciendo a partir de los años noventa, por lo que los aspectos relativos a las conexiones medioambientales y territoriales de la ordenación turística se encuentran, junto a los organizativos, entre los que han recibido una mayor atención por parte de la doctrina.